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domingo, 17 de julio de 2016

SCRIBBLY EL DIBUJANTE ENANO.


SCRIBBLY EL DIBUJANTE ENANO.

Durante la llamada Edad Dorada de los comics, DC publicaba varios títulos humorísticos, como Genius Jones, The Doer Twins, The Fox and the Crow (los añorados La Zorra y el Cuervo que publicó Novaro) y Scribbly Jibbet.

Se dice que Scribbly era una serie semi – autobiográfica de Sheldon Mayer y la primera aparición del personaje fue en All American Comics # 1 USA (Abril de 1939). Scribbly vivía en una casa de departamentos con su madre y su hermano menor Mortimer, más conocido como “Dinky”, siendo vecinos de los Hunkel.

Entre la experiencia laboral de Sheldon Mayer está el haber trabajado en las primeras adaptaciones del formato de comic strip hacia el formato de revista. Mayer es recordado por varias de sus creaciones como Sugar & Spike (Sal y Pimienta en la versión Novaro) o The Three Mouseketeers.

En All American Comics # 6 USA (Septiembre de 1939; guión y dibujo de Sheldon Mayer y color de Anthony Tollin), uno de los Hunkel llamaba en son de broma a los editores de los diarios de New York, para hablarles del famoso Scribbly Jibbet, el dibujante enano, sabiendo que el adolescente  iba a buscar un empleo para los meses del verano.

Cuando Scribbly llegó al Daily Clarion, el editor le ofreció un cigarro y un empleo por USD 100 al creer que era el “famoso dibujante enano”; pero, el joven no le entendió nada, mareado como estaba por el cigarro que el editor había puesto en su boca y salió sin decir nada. El editor salió en su busca y la recepcionista le dijo que quien había estado allí era un chico que pedía un empleo como conserje, por USD 10 y le hizo ver que quizás era una broma del editor del “Dispatch”.

El editor del “Daily Clarion” llamó al del “Dispatch”, quien tomó la llamada como una treta para evitar que el diario contratase al “famoso dibujante enano”, así que no le hizo caso. No obstante, Scribbly le hizo ver que no era ningún enano, sino un adolescente de 13 años que dibujaba comics y que buscaba un empleo para los meses del verano. Viendo su sinceridad y la calidad de sus dibujos, el editor lo contrató por USD 13,5 a la semana.

Al llegar a casa, su madre no le creyó, pensando que era otra de sus ocurrencias juveniles; pero, cuando vio el trabajo de su hijo publicado en el diario, recorrió todos los departamentos vecinos para dar a conocer la buena nueva y hasta el pequeño Dinky se ufanaba de su hermano el dibujante de comics ante sus amigos, que le pedían un autógrafo.

En el diario, Scribbly dibujaba una tira de prensa llamada “Why big brudders leave home” (Porqué los hermanos mayores se van de casa), basado en su experiencia con su hermano menor. Lo gracioso del caso, aunque no era ningún chiste, a Scribbly no se le ocurrían ideas para su trabajo.

La historia del All American Comics # 6 fue publicada en español en formato tomo, como parte de “Las mejores historias de la Edad Dorada jamás contadas” por Editora Zinco, en 1990. Imagen cortesía de colección privada.

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LA FÓRMULA DE JOHNNY QUICK.



LA FÓRMULA DE JOHNNY QUICK.

Probablemente alguno de los fanáticos de la serie de TV de Flash haya visto que en uno de los episodios de la segunda temporada, mientras Barry y Harrison Wells trataban de encontrar una manera de detener al Zoom de Tierra 2, uno de ellos escribió una fórmula en una pizarra transparente. Esta fórmula 3X2(9YZ)4A, no es otra que la que el camarógrafo de noticiarios Johnny Chambers pronunciaba y le permitía adquirir supervelocidad, con la que combatía al crimen como Johnny Quick. Johnny, quien llegaría a ser parte del All Star Squadron, tendría una hija, Jesse Chambers, a la que le legaría su fórmula, convirtiéndose en Jesse Quick, la que no solo podía correr a supervelocidad, sino también volar. Quienes han visto la serie, recordarán que Harrison Wells tenía una hija llamada Jesse y que justamente en uno de los episodios la llamó “mi Jesse Quick” (¿será que en algún momento la veremos transformada en supervelocista, ya que tanto ella como Wally fueron alcanzados por la ráfaga de la Fuerza de Velocidad cuando Barry fue absorbido en el intento de Harrison de devolverle los poderes que le había quitado Zoom? Porque al momento, ya sabemos que Wally aparecerá como Kid Flash en la tercera temporada).

Johnny Quick apareció por primera vez en More Fun Comics # 71 USA (Septiembre de 1941), siendo creado por Mort Weisinger. Sus aventuras transcurrieron primero en More Fun Comics hasta el # 107 USA (Enero – Febrero de 1946), pasando luego a Adventure Comics desde el # 103 USA (Abril de 1946) hasta el # 207 USA (Diciembre de 1954). Varias décadas después y a partir de 1982, formaría parte del All Star Squadron hasta las Crisis en las Tierras Infinitas y luego en Young All Stars, tras la Crisis.

Johnny Chambers recibió de su tutor el Profesor Ezra Gill, quien lo crió tras la muerte de sus padres, una fórmula que encontró en un papiro mientras realizaba estudios sobre Egiptología. Por su edad, Gill no podía usar la fórmula, así que se la cedió a Johnny, adquiriendo supervelocidad con su uso y actuando como héroe en solitario. Como parte del All Star Squadron que actuó por iniciativa del Presidente Roosevelt como apoyo durante la II Guerra Mundial, compartió con muchos de los héroes de la época e inició un romance con Lbby Lawrence (Liberty Belle), con quien se casó en 1942 y posteriormente tuvieron una hija llamada Jesse.

Años después, Jesse haría uso de la fórmula, con la cual adoptó la personalidad de Jessie Quick, con la que ayudó a Flash (Wally West), siendo una de las candidatas a reemplazarlo, cuando este estuvo a punto de desaparecer en la Fuerza de Velocidad, durante la saga “Velocidad Terminal” (vista en los comics de Flash en 1995). Durante la saga “Death Heath” (vista en los comics de Flash entre 1995 y 1996), Jesse perdió sus poderes por el accionar del villano Savitar, que robó la velocidad de varios de los velocistas. Wally West triunfó finalmente y Jesse recuperó sus poderes; pero, a costa de la vida de su padre, que se sacrificó para salvarla y desapareción en la Fuerza de la Velocidad.

Posteriormente, Jesse pasó a formar parte de una de las encarnaciones de los Titanes y antes de los hechos de Crisis Infinita, adoptó la identidad de la nueva Liberty Belle. En dicha saga, Johnny Quick emergió de la Fuerza de la Velocidad para ayudar a contener al malvado Superboy Prime. Poco después, Johnny desaparecería consumido en la Fuerza de la Velocidad, cuando Zoom hizo que Barry Allen regresara de su supuesta muerte; pero, convertido en un arma para acabar con los demás velocistas. Finalmente, en Blackest Night Johnny apareció como uno más de los Black Lanterns y se encotró con Jesse; pero, fue destruido como los demás personajes que fueron revividos en dicha saga.

Una de las historias de Johnny Quick fue “El día que duró cinco años”. Esta historia fue publicada originalmente en Adventure Comics # 144 USA (Septiembre de 1949), con arte de Dan Barry y colores de Helen Vesik.

Johnny Chambers acudió a la prisión para cubrir la noticia de Joe Everett, un hombre que pasó 5 años en la prisión, acusado de un delito que no cometió y que estaba siendo liberado, porque un delincuente confesó ser el autor del robo, antes de morir. El Estado le entregó a Everett una compensación económica por el tiempo que había permanecido injustamente en prisión; pero, eso no era para él gran consuelo, pues había perdido 5 años de su vida, que nadie podría compensarle.

Cuando Chambers lo entrevistó, Everett le manifestó su amargura por haber perdido sus proyectos de vida por el tiempo transcurrido en prisión. Chambers le preguntó qué haría si pudiese vivir esos cinco años en un día, a lo que Everett respondió que ojalá eso fuera posible. Chambers le dijo que su amigo Johnny Quick lo ayudaría y le aconsejó comprar un estudio y los materiales que necesitara, con el dinero que le había dado el Estado.

Poco después, Johnny Quick se presentó en el estudio de Everett y le hizo pronunciar la fórmula que él usaba para adquirir supervelocidad; pero, mezclada entre otras fórmulas, para que el hombre no pudiese recordarla. Al momento, la fórmula hizo efecto y Everett empezó su prueba de recuperar 5 años en un día.

Como una de las cosas que deseaba era ser escritor, se dedicó a escribir y en una hora, había terminado al menos 10 obras; pero, al revisarlas, vio que ninguna servía y las desechó todas. Para calmarse, se dedicó un momento a continuar con el trabajo de un reloj que había empezado a armar mientras estaba en prisión.

Luego, lo intentó con la pintura; pero, era tal su velocidad, que los cuadros no alcanzaban a secarse y se manchaban, por lo que Johnny Quick los fue ubicando separados. Cuando terminó, Everett se dio cuenta que su primera pintura era mala y las demás peores, así que también desechó ese trabajo. Se dedicó un momento más al reloj que armaba.

Después, empezó a componer música, que Quick se encargó de recopilar y llevar luego donde un amigo concertista; pero, el resultado, según el experto, era que “como compositor era muy buen zapatero”. Everett también desechó este trabajo y continuó un momento más con su proyecto de reloj.

Everett dijo luego que su otro sueño era proyectar y construir edificios, así que se dedicó a armar una gran maqueta; pero, una brisa que entraba por la ventana, derribó la maqueta, lo que lo llevó a la conclusión de que si esta había caído tan fácilmente, una de verdad tampoco resistiría. Everett no sabía qué más hacer.

Johhny Quick le pidió entonces que le facilitara el reloj que estaba construyendo y lo llevó con un experto, que ofreció comprar la patente por lo que su creador pidiera. Así, Everett triunfaba como inventor y había recuperado su vida.

La aventura de Johnny Quick en el Adventure Comics # 144 USA fue publicada en español en formato tomo, como parte de “Las mejores historias de la Edad Dorada jamás contadas” por Editora Zinco, en 1990. Sus aventuras con el All Star Squadron fueron publicadas en español en formato tomo por Editorial Planeta, como parte de la colección “Clásicos DC: JSA”; las que compartió con Flash, como “Death Heat”, las publicó la misma editorial como parte de la colección en tomos “Universo DC: Flash” y en el tomo pasta dura “Flash Rebirth”; y, su aparición en “Crisis Infinita”, en las ediciones de Sticker Design, Editorial Vid y Editorial Planeta, siendo posteriormente recopilada por ECC en tomo pasta dura. Imagen cortesía de colección privada.

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SUPERMAN REGRESA A KRYPTON.


SUPERMAN REGRESA A KRYPTON.

Esta historia fue publicada originalmente en Superman # 61 USA (Diciembre de 1949), contando con guión de Bill Finger, arte de Al Plastino y colores de Tom Ziuko.

En uno de los prólogos al libro “Las mejores historias de la Edad Dorada jamás contadas”, Mike Gold comentaba que si bien el público sabía desde tiempo atrás que el personaje era extraterrestre, Superman desconocía aún su herencia kryptoniana.

Todo comenzó cuando Perry White le encargó a Lois Lane investigar a Swami Riva, de quien se decía que era un falso adivino que estafaba a la gente y la reportera debía hacerse pasar por una joven millonaria, para que pudiese acercarse a él y hacerle preguntas. Esto fue escuchado por Clark Kent, quien se preocupó y decidió ir como Superman, para estar pendiente de Lois, lo cual fue buena idea, pues Riva la descubrió y amenazó con hacerla daño; pero, el Hombre de Acero llegó para salvarla.

Cuando Superman entró, Riva hizo unos ademanes y pronunció unas palabras “mágicas”, amenazando con embrujarlo y cuál no sería su sorpresa al ver que las piernas del héroe flaqueaban y fallaba al tratar de golpear al falso adivino. Intentando hacerse a un lado, Riva tocó a Superman y este cayó noqueado.

Envalentonado por lo ocurrido, Riva amenazó con embrujar a Lois si esta intentaba detenerlo; pero, ella, preocupada, fue a atender a Superman quien, al poco de que el villano dejara la habitación, se recuperó por completo. Más tarde, mientras conversaba sobre lo ocurrido con el editor del Daily Planet Perry White, este acordó no difundir lo que había pasado, porque de lo contrario, cundiría el caos, aunque Superman estaba seguro que Riva se estaría encargando de hacer correr la noticia.

En efecto, Riva se había reunido con algunos grupos de delincuentes; pero, estos no le creían y más bien se burlaban, así que los retó a demostrarlo con el robo a la caja fuerte de una conocida empresa, del que él mismo se encargó de hacer llegar un soplo a Clark Kent, para que este le avisara a su amigo Superman. Al llegar al sitio del atraco, el héroe se enfrentó a los hampones, a quienes derribó fácilmente; pero, en eso, apareció Riva, quien gesticuló y el Hombre de Acero empezó a debilitarse, lo que fue aprovechado por los delincuentes para golpearlo a su gusto, no pudiendo creer que fuese cierto que el falso adivino pudiera haberlo embrujado. Luego de esto, la noticia se expandió en todos los medios de comunicación y Riva aprovechó para empezar a extorsionar a gente de dinero, para no embrujarlos a cambio de una fuerte suma de dinero, la que pagaban temerosos de que si fue capaz de vencer a Superman, ellos no pudieran hacer nada para evitarlo.

Superman se encontraba deprimido por lo ocurrido; pero, decidió investigar y se encontró con que Swami Riva realmente se llamaba Dan Rivers y había trabajado en el circo de Mooch Carlin. Al consultar a Carlin, se enteró que Rivers se había ido para dedicarse a su negocio propio, para lo cual había comprado un pedrusco para su turbante en la joyería Acme.

Superman acudió a la joyería, donde el dueño le dijo que como Rivers no tenía dinero para comprar una piedra de gran valor, le vendió un pedrusco verde barato y le dijo al héroe que tenía una muestra. Al acercarse a la vitrina donde estaba la muestra, que era de menor tamaño a la que tenía el falso adivino en su turbante, se sintió débil, así que dedujo que era por la piedra y no por un hechizo de Rivers. El joyero le dio los datos de quien le había vendido la piedra y el héroe voló en su busca y una vez que lo encontró, este le dijo que había encontrado los dos fragmentos en ese lugar y que creía que eran parte de un meteorito.

El Hombre de Acero decidió entonces volar a supervelocidad para atravesar la barrera del tiempo y seguir el rastro del meteorito hacia su lugar de origen. Así, llegó a un lejano planeta fuera de nuestra galaxia, habitado por humanos de gran nivel científico e intelectual, al punto que los niños de 5 años sabían ya de Ingeniería a esa edad. Al no estar en fase con el planeta, el héroe permanecía invisible a los ojos de los habitantes del planeta.

Al rato, vio a un hombre con gran parecido físico con él y decidió seguirlo, enterándose que era un científico llamado Jor-El, que había fracasado en convencer al Consejo Científico de su planeta, Kryptón, de que su núcleo era inestable y que pronto quedaría destruido. Jor-El, planeba enviar a su esposa Lara y a su hijo Kal-El, a un lejano planeta llamado Tierra. Poco después, empezó la destrucción y Lara se negó a abandonar a su esposo, así que pusieron al bebé en la nave, que partió a tiempo de abandonar la atracción orbital del planeta que estallaba detrás de la misma.

Superman siguió a la nave, que llegó a la Tierra y fue encontrada por los esposos Kent, sus padres adoptivos, comprendiendo entonces que el bebé de esa nave era él mismo y que la misteriosa piedra era el resultado de la explosión de su planeta y al efecto de su núcleo radiactivo, lo que explicaba sus efectos nocivos sobre él.

Luego, se dirigió a buscar a Rivers, encontrándolo en la zona de muelles y cuando lo vio, usó su superaliento para conseguir que el turbante cayera al río. Rivers, convencido de tener poderes, hizo sus “ademanes mágicos”, que obviamente no tuvieron efecto y Superman atrapó a toda la banda. Poco después, adquirió la piedra faltante y se aseguró de lanzarla al fondo del río, esperando no volver a toparse con ese extraño mineral, aunque él sabía que podría ocurrir. Mientras tanto, en los noticieros se corría la voz que todo había sido una treta de Superman, probablemente para atrapar a los villanos.

Como dato anecdótico, la kryptonita fue mencionada por primera vez en el programa radial de Superman, protagonizado por Bud Collier como Superman/Clark Kent, cuando al enfermarse el protagonista y no habiendo la tecnología de grabación que existe hoy, hubo que crear una historia acerca del héroe afectado por un raro mineral de su planeta nativo y un actor suplente daba gemidos de dolor a lo largo del programa. Esta historia es posterior a dicho programa.

Este comic fue publicado en español en formato tomo, como parte de “Las mejores historias de la Edad Dorada jamás contadas” por Editora Zinco, en 1990. Imagen cortesía de colección privada.

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