viernes, 12 de agosto de 2016

WONDER WOMAN: EL CÍRCULO.


WONDER WOMAN: EL CÍRCULO.

Esta historia fue publicada originalmente en Wonder Woman # 14 al 17 USA (Enero – Abril del 2008) y fue realizada por Gail Simone (guión), Terry Dodson (arte), Rachel Dodson (tinta) y Lee Loughridge con Alex Sinclair (color). El # 13 puede considerarse de transición entre el arco argumental de “El ataque de las Amazonas” y “El Círculo”.

La guerra de las Amazonas empezaba a quedar atrás, con un saldo trágico de miles de muertos, heridos y desaparecidos y pérdidas millonarias de bienes. No importaba si eran hombres, mujeres o niños, si eran ancianos o discapacitados, igual caían ante la espada de las Amazonas y si bien la resucitada Hippolita estaba bajo el dominio de Circe, más de una se cuestionó la validez de esta guerra; pero, ninguna hizo nada y a criterio de la diosa Atenea (que en realidad era la Abuelita Buena de Apokolips, que había capturado a los dioses del Olimpo), su salvajismo rompió los códigos de conducta de esta noble raza guerrera, por lo cual fueron castigadas, “borrándolas” de la existencia, convirtiéndolas en humanas normales que no eran conscientes de su herencia ni quienes las rodeaban tampoco. Hippolita, en cambio, fue condenada a gobernar una isla vacía y rodeada de un campo de fuerza que no permitía que nadie entrara o saliera.

Todos los héroes ayudaron en la reconstrucción de edificios vitales como hospitales, escuelas y colegios. Wonder Woman acudió a la reinauguración de una escuela reconstruída por la JLA y prometió a una de las niñas que jamás las dejaría indefensas ante un ataque como esa. La niña no hablaba desde que perdió a sus padres en un accidente; pero, era tal la admiración que tenía por Diana, que finalmente habló, para asombro de sus compañeras.

Pero, no todo eran buenas noticias. El Departamento de Asuntos Metahumanos dirigido por Sarge Steel tenía la orden de seguir los pasos de todo aquel que fuera sospechoso de estar relacionado con las Amazonas y no se referían precisamente a Wonder Woman, sino más bien a Wonder Girl (Cassie Sandsmark) y Supergirl, quienes durante la guerra ayudaron a derribar el Air Force One, quedando lesionado el Presidente de USA en ese intento; y, por extensión a los Teen Titans, por atacar a soldados que resguardaban un Campo de Detención (en el que se encontraba Helena Sandsmark, la madre de Cassie).

Paralelamente, se producían manifestaciones en rechazo a todo lo que tuviese que ver con las Amazonas y fuera del Museo de Gateway City se reunía un numeroso grupo de personas para protestar contra la exhibición sobre las Amazonas, exigiendo que sea cerrada y porque se habían enterado que Wonder Girl estaba en el interior. La curadora del Museo era nada menos que la madre de Wonder Girl, Helena Sandsmark. Cassie le sugería a su madre, que recién había sido liberada del Campo de Detención, que pidiera permiso y se alejara por un tiempo prudencial por su seguridad. Mientras tanto, afuera, la protesta recrudecía. La agente Diana Prince (*) vio lo que ocurría en las pantallas del Departamento de Asuntos Metahumanos, que retransmitían lo que reportaban los medios televisivos y se alejó, argumentando que iba en busca de refrescos para el almuerzo.

Al ver llegar a Wonder Woman a los exteriores del Museo de Gateway City, los protestantes desistieron y se alejaron, pensando quizás en que podría darse un enfrentamiento; pero, cuando Diana entró, Helena y Cassie ya se habían ido y el encargado del Museo no sabía hacia donde.

Luego de salir de allí, Wonder Woman constató los esfuerzos de reconstrucción en los que colaboraban los integrantes de la JSA y la JLA. Poco después, salió volando en dirección de Themyscira, para intentar ver a su madre; pero, el campo de fuerza alrededor de la isla, le impidió entrar.

Sin embargo, Hippolita no estaba del todo sola en Themyscira y tal y como lo hacía una vez al año, visitaba unas celdas ubicadas una cada una, en los 4 puntos cardinales de la isla. Allí, cada año, se acercaba portando una lámpara de mano y ante la puerta, hacía la misma pregunta, que consistía en saber si quien se hallaba prisionera en la celda estaba arrepentida, obteniendo siempre la misma respuesta: ¡Nunca! Eran 4 las prisioneras que permanecían encerradas en los calabozos, ubicadas en puntos distantes de la isla, equivalentes a los 4 puntos cardinales y que llevaban allí casi desde el nacimiento de Diana: Alkyone, Myrto, Charis y Philomela, que años atrás habían sido la guardia personal de Hippolita.

Tras siglos de confianza en sí misma y sin dar explicaciones, Hippolita decidió un día nombrar una guardia personal y escogió no a las más cultas, distinguidas o aguerridas, sino a las que consideró que la amaban más. Pero no todas las aprobaban, pues Phillipus, la capitana de la guardia, le advirtió que eran extremistas y salvajes; sin embargo, Hippolita confiaba en ellas. Las 4 hicieron un juramento y pacto de sangre para proteger a su reina y acordaron ubicarse alrededor de ella, como formando un Círculo, en los 4 puntos cardinales. De hecho, sus habitaciones se ubicaban en esa forma y siempre había una que permanecía vigilante en la puerta de su cuarto.

Pero un día se enteraron de lo impensable: su reina estaba pidiendo a los dioses le concedieran el deseo de tener un hijo. Si bien no había nacimientos ni menores de edad en la isla, el sentimiento materno era tan grande en algunas de las Amazonas, que tallaban figuras de bebé en madera de sándalo que las llevaban a todas partes y les servían de consuelo. Pero la reina, las 4 pensaban que ella no podía hacer eso. Un día, se enteraron que una de las Amazonas había dado a luz a un bebé y se dirigieron a su casa de inmediato. Al llegar, se lo arrebataron; pero, se dieron cuenta que tan solo era una escultura de tamaño real y que la mujer había enloquecido. Decidieron entonces matar a la mujer, destruir la escultura y prohibir el tallado de “bebés”.

Los rumores eran cada vez mayores y el día en que saliera la “luna del cazador” y se viera el rayo de Zeus, se haría realidad el pedido de Hippolita. Alkyone le pidió de rodillas que no llevara a cabo ese “maligno” designio; pero, Hippolita lo consideraba la salvación para su pueblo. En su interior, Alkyone consideraba que eso era una traición, pues la reina tendría una hija, mientras que su pueblo era estéril por toda la eternidad. Fue así que las 4 decidieron que si bien por su juramento no podían causar daño a su reina, pues darían la vida por ella, ese juramento con cubría al “dragón”, como llamaban a la pequeña criatura que estaba por nacer.

Cuando Hippolita regresó a su pueblo, luego que los dioses dieran vida a la figura de arcilla que había moldeado, la alegría cundió entre las Amazonas, menos entre las 4, que se prepararon para atacar. Más tarde esa noche, tras ver un águila dorada volando delante de la luna del cazador, lo que consideraron un augurio, se lanzaron al ataque; pero, Hippolita y Phillipus reaccionaron y las 4 fueron detenidas, habiendo perdido Philomela sus ojos en la batalla. Y así permanecerían, por traición. Con ese recuerdo, Hippolita visitaba cada año los calabozos de las 4, en busca de una señal de arrepentimiento. Cada año, el día del nacimiento de Diana.

Mientras tanto, Wonder Woman se había enterado de los intentos de Gorila Grodd de revivir a la célula de la Sociedad de Supervillanos en Toronto y se enfrentaba a un grupo de soldados gorila de élite, liderados por Tolifhar, que fue vencido por la amazona. Tolifhar y los demás, se sorprendieron al ver que Diana no era un ser vengativo como les había dicho Grodd, pues ella se comprometió incluso a interceder por ellos. Hasta tanto, les daría alojamiento en su casa. Todos, incluso Tolifhar, se postraron ante ella.

Más tarde, al llegar como la agente Diana Prince a su trabajo en el Departamento de Asuntos Metahumanos (*), se encontró con una fiesta de cumpleaños en su honor, organizada por Tom Tresser “Némesis”, su compañero en dicha organización. Sin embargo, no pudo celebrar mucho, pues su jefe Sarge Steel, le encargó verificar los rumores sobre las intencions de Grodd de reactivar a la Sociedad de Supervillanos. Mientras Diana y Némesis salían, Sarge Steel se reunía en su despacho con la Teniente Coronel Etta Candy, a quien encomendaba la misión de investigar a Diana, por sus claros nexos con Wonder Woman.

Al llegar al lugar, Diana y Némesis fueron atacados por el Capitán Nazi (**), que había tomado el lugar como refugio temporal, hasta lanzar su ataque sobre la que sería su nueva base, la isla de Themyscira, lo que sus tropas estaban haciendo justo en esos momentos. Debido a un hechizo lanzado por Circe justo al final de la “Guerra de las Amazonas”, Wonder Woman carecía ahora de poderes al personificar a Diana Prince y como Némesis había caído noqueado tras el primer golpe del Capitán Nazi, ella tuvo que maniobrar para conseguir cegar momentáneamente al villano, para transformarse. El Capitán Nazi no fue rival para la amazona, que lo venció en pocos minutos y atado con el lazo mágico, pudo ver la verdad sobre su vida y los abusos que había sufrido, por lo que terminó llorando. Mientras tanto, Hippolita defendía bravamente la isla de los invasores, aprovechando su conocimiento de la misma.

Nuevamente como Diana, la amazona volvió a su departamento en busca de los medios para poder llegar a la isla. Tolifhar se ofreció a acompañarla; pero, Diana aclaró que primero, debía ver la forma de poder atravesar el campo de fuerza que le impedía el pas. Así, Wonder Woman visitó varios de los panteones de los dioses, como el de Asgard, el de la Casa Celestial del Trueno o el de Egipto, recibiendo siempre la misma negativa, pues nadie quería enemistarse con Atenea ni con cualquiera de los dioses griegos. Incluso intentó contacta al Espectro y a los Guardianes del Universo, sin éxito. Finalmente, Kane Miohai, dios del firmamento y los cielos en la mitología hawaiana, acogió su pedido, entregándole una concha que se convertiría en su transporte, a cambio de lo cual, Diana le ofreció su lealtad y ponerlo por delante de cualquier dios. Mientras tanto, los invasores habían encontrado a las prisioneras, que se ofrecían a cazar y asesinar a Hippolita, que seguía diezmando a las tropas nazis.

El jefe de los invasores no confiaba en las 4 y amenazó a Alkyone para que le indicara cómo acabar con Hippólita. En eso, recibieron el aviso del avistamiento de una concha gigante que se acercaba a la isla y parte de las tropas, portando armas de gran tecnología, se dirigieron hacia la playa, donde se enfrentaron a Wonder Woman, que llevaba una cinta roja en honor a Kane y llegaba escoltada por los soldados gorilas. La lucha fue encarnizada y al ver la presencia del águila dorada, Diana sugirió replegarse hacia los bosques cercanos, donde tendrían más ventaja. Mientras tanto, Hippolita seguía su ataque; pero, su caballo alado y ella, recibían el impacto de varios disparos y fueron derribados; y, en otro lugar, el líder de los invasores y varios de sus compañeros, caían muertos al liberarse repentinamente las 4.

Wonder Woman conseguía encontrar a Hippolita en el momento justo en que parte de las tropas invasoras llegaban y luchó contra ellos, hasta que consiguió su rendición y que salieran de Themyscira, aunque una de las capitanas le advirtió que podrían regresar en cualquier momento. Los invasores habían partido, cuando un par de flechas, disparadas por Philomela, que no había perdido su puntería a pesar de ser ciega,  hirieron a Diana en su hombro derecho. El hecho de que las flechas pudiesen traspasar la piel de Diana, quería decir que eran mágicas.

Aprovechando la confusión de Wonder Woman, Alkyone se llevó a Hippolita, advirtiendo a Diana que solo ella podría seguirlas o su madre sería ejecutada en el acto. Diana las siguió, pero, cayó herida e inconsciente, ante el ataque combinado de Philomela y Myrto. Al despertar, usó su propia sangre para aplicarse pintura de guerra en su rostro. Al poco rato, alcanzó y consiguió vencer y desarmar a Myrto, Charis y Philomela, presentándose luego ante Alkyone, que estaba por encender la pira funeraria de Hippolita. Mientras Diana y Alkyone luchaban, Hippolita insistía en que la llegada de su hija no fue una maldición, sino una bendición, pues fue una hija para todas las Amazonas.

Wonder Woman consiguió vencer a Alkyone, quien de rodillas y llorando dijo que Diana debía haber sido su hija, dejando entrever que todo se debió a un celo enfermizo. Espada en mano. Alkyone quiso atacar a Wonder Woman; pero, su impulso la hizo caer al vacío, a una muerte aparente. Diana se encargó de atender a su madre y luego partió, quedándose en la isla varios de los soldados gorilas, que juraron proteger a Hippolita. Antes de partir, Hippolita le preguntó a Diana porqué llevaba la insignia de un dios extraño y ella contestó que era porque los suyos las habían abandonado y no veía la razón de seguir rindiéndoles culto. Hippolita contestó que era porque ellos la habían creado y se la habían entregado.

Poco después, la JLA y los Teen Titans festejaban el cumpleaños de Wonder Woman. Allí estaba Etta Candy, que revelaba sería la coartada no oficial para Diana, algo que obviamente, Sarge Steel no imaginaba. Salieron juntas a conversar al exterior, bajo la luz de una luna que dibujaba un círculo perfecto en el cielo.

Notas: (*) Batman creó para Wonder Woman la identidad de Diana Prince luego de los hechos de Crisis Infinita, para que pudiera permanecer encubierta, mientras era investigada por la muerte de Maxwell Lord.
(**) El Capitán Nazi apareció por primera vez en Master Comics # 21 USA (Diciembre de 1941, creado por Will Woolfolk y Mac Raboy). Albrecht Krieger era parte de un experimento científico nazi que buscaba crear el ser humano perfecto, gracias a modificaciones genéticas, que lucharía a nombre de Hitler y del Tercer Reich, siendo la imagen del ario perfecto, rubio y de gran estatura; pero, con fuerza, agilidad y velocidad mejoradas. En Whiz Comics # 25 USA (Diciembre de 1941), el Capitán Nazi se enfrentaba al Capitán Marvel (cuando las aventuras de este personaje las publicaba la editorial Fawcett, mucho antes de que pasara a pertenecer a DC) y en medio de la batalla, atacó a dos civiles que pescaban en la zona, Jacob Freeman y su nieto Freddy. Como resultado, Jacob murió y Freddy quedó paralítico. Para salvarlo, el Capitán Marvel compartió con el joven la magia de Shazam, convirtiéndose a partir de ese momento, en el Capitán Marvel Jr. A partir de entonces, Freddy buscaría vengarse de quien asesinó a su abuelo y se enfrentó con él varias veces, siendo la última de la Edad Dorada en 1944. Ya siendo parte de DC, el personaje apareció unas cuantas veces en el comic Shazam! en las décadas del 70 y 80 y el Capitán Marvel Junior estuvo a punto de matarlo en Shazam! # 34 USA (Marzo de 1978). Tras las Crisis en las Tierras Infinitas, se dijo que el personaje se había mantenido en animación suspendida desde la II Guerra Mundial y que luego de ser reanimado, se unió a la Sociedad de Supervillanos liderada por Luthor en la Crisis Infinita.

Esta historia fue publicada en español en formato comic grapa por Editorial Vid en los números 14 a 17 de su colección de Wonder Woman y en formato tomo por Planeta (que incluyó el # 13 en el tomo). Imagen cortesía de colección privada.

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