jueves, 1 de septiembre de 2016

HULK: TERROR EN EL LUNA PARK.


HULK: TERROR EN EL LUNA PARK.

Esta historia fue publicada originalmente en Hulk Magazine # 11 USA (1978) y fue realizada por Doug Moench (guión) y Ron Wilson con Fran Matera (arte).

Era una cálida tarde de verano y el pequeño Todd Gregory se ilusionaba al ver la llegada del circo y los juegos mecánicos a las afueras del pueblo. Junto a su perro Jip, soñaba con subir a todas las atracciones y comer algodón de azúcar y hot dogs. Sin embargo, en el fondo de su corazón, sabía que eso no sería posible y eso ensombrecía su alegría.

En eso, alcanzó a ver pasar una sombra cerca de él. Era un monstruo de piel verde que avanzaba hacia el recinto ferial y decidió seguirlo. El monstruo no era otro que Hulk, que se encontraba extrañado de ver todas esas estructuras a su paso y al curiosear, terminó derribando torpemente un andamio en el que había herramientas, pintura y una lámpara encendida, lo que causó un incendio que ocasionó daños en la montaña rusa. Hulk optó por irse, pues el lugar ya no le interesaba.

Cuando los trabajadores del lugar acudieron, solo encontraron al pequeño Todd a quien le echaron la culpa de lo ocurrido, a pesar de que él negaba ser el causante y advertía que había sido un monstruo; pero, nadie le creyó y mucho menos el Sr. Torrance, el dueño de la Feria, que lo llevó en su vehículo hasta la casa del chico y reclamó por lo ocurrido a sus padres y los amenazó con una demanda judicial.

Una vez que Torrance se fue, el padre de Todd reaccionó furioso y le dio una paliza al chico, argumentando que estaba cansado de los problemas en los que lo metía. La madre de Todd quiso detenerlo; pero, el hombre la golpeó también. Ya en su cuarto, el niño terminaría durmiéndose, cansado de tanto llorar.

Mientras tanto, en algún lugar, la calma volvía a Hulk, que se desvanecía y volvía a convertirse en Bruce Banner. Al día siguiente, Banner despertó creyendo oír el llanto de un niño y siguiendo el sonido, llegó hasta donde estaba Todd, sentado al borde de una colina desde la que se veía el recinto ferial. Banner se presentó y el niño le contó lo que había pasado y cómo había sido castigado porque nadie le había creído que el culpable de todo había sido un gigante verde. Banner se preocupó por haber sido el causante de parte los problemas del chico y le ofreció llevarlo esa misma noche al circo y a los juegos. La alegría volvió a los ojos de Todd, que se despidió de Banner para verse más tarde.

Para cumplir su promesa, Banner no solo necesitaba ropa nueva, sino también un trabajo y bajó hacia el recinto ferial, donde habló con Torrance, quien le dijo que fuese hacia a la carpa más cercana, en la que hallaría ropa de trabajo. En el interior, Banner fue maltratado por Bruno, el hombre fuerte del circo, que lo trató como si fuera un don nadie. Coco el payaso, que estaba maquillándose, se disculpó, diciendo que Bruno era un hombre que había crecido en medio de maltratos y que solo sabía expresarse así. Luego, le señaló a Banner el sitio donde había ropa.

Mientras trabajaba en la reparación de los daños causados por Hulk, Banner preguntó a los obreros si habían visto lo ocurrido, todos dijeron que habían visto al chico junto al fuego; pero, no el momento en que se inició. Al anochecer, Banner se encontró con Todd y lo llevó a todos los juegos, gastándose todo el salario del día.

Al final, fueron a la función del circo; aunque justo en ese momento llamaron a Bruce para apoyar en la jaula de los leones y fue con Todd. Allí, se encontraron con Torrance y cuando este reconoció al chico, quiso agredirlo, lo que fue impedido por Banner, que empezó a forcejear con el empresario; pero, al darse cuenta que iba a convertirse en Hulk escapó para esconderse.

Ya transformado en Hulk, empezó a vagar por el recinto ferial y fue visto por Torrance, quien comprendió en ese momento que lo que decía el chico era cierto y de inmediato acudió a su gente para atrapar al monstruo. Para ese momento, Hulk había llegado a la carpa del circo, donde al principio el público pensó que era parte del espectáculo; pero, al ver que agredía a Bruno y luchaba con los leones, la gente huyó del lugar.

Fuera de la carpa, Torrance y su gente esperaban a Hulk con una gran red con la que lo atraparon; pero, el coloso verde la rompió. Torrance sacó una pistola en el mismo momento en que Todd regresaba en busca de Banner y se interpuso para impedir que le dispararan. Hulk pareció reconocer al niño, lo tomó en sus brazos y se lo llevó, dejándolo en la colina cercana.

Cuando Todd llegó a su casa, ya era tarde. Con suerte, su padre no lo golpeó; pero, lo castigó con un encierro en su cuarto durante una semana. Mientras tanto y para no dar mayores explicaciones a la policía local, Torrance afirmó que lo de Hulk había sido parte del espectáculo; pero ahora, él estaba obsesionado con capturar al monstruo para exhibirlo y ganar dinero, así que dio ordenes a su gente de buscar al chico.

Todd se había escapado de su casa, saliendo por la ventana de su cuarto y volvió a su refugio de siempre, la colina que daba hacia el recinto ferial. Allí, lo encontró uno de los hombres de Torrance, que le dijo que si quería, lo llevaba con Bruce Banner que estaba abajo, en una de las carpas. El niño asintió y fue con el hombre, aunque este no lo llevó con Banner, sino con Torrance, que quería usar a Todd como cebo para atraer y atrapar a Hulk, a lo que el niño se negó.

Torrance golpeó al niño, lo que fue visto por Bruce Banner que llegaba en ese momento y la ira lo transformó en Hulk, que empezó a causar destrozos en el recinto ferial. Mientras tanto, los padres de Todd se habían dado cuenta que el chico no estaba en la casa y salieron a buscarlo, asumiendo que lo encontrarían en el recinto ferial.

Hulk subió de un salto a lo alto de la montaña rusa, desde donde gritaba exigiendo que le dijeran dónde estaba el niño o lo destrozaría todo. Torrance dio entonces la orden de enviar los carros de la montaña rusa vacíos, para que atropellaran a Hulk; pero, el coloso verde los destruyó y al ver que el empresario llevaba al niño, bajó de un salto. Temeroso, Torrance le entregó a Todd.

Hulk había prometido a Torrance que no le haría daño; pero, furioso como estaba, lo lanzó de un manotón contra un carro patrulla de la policía que llegaba en ese momento. Preocupado por lo que pasaba, Coco el payaso había advertido a la policía, cuyos agentes detuvieron a Torrance para que diera explicaciones sobre lo ocurrido, ya que era claro que Hulk no era parte del espectáculo.

Hulk se fue dando un poderoso salto y cayó justo delante del carro de los padres de Todd. El coloso verde pensó que iban a agredirlo; pero, el niño le advirtió que se trataba de sus padres y entonces, Hulk les entregó a Todd, no sin antes advertir al padre del chico que lo trataran bien, pues alguien le había estado haciendo daño y lo reforzó con un golpe que abolló el auto. Luego, se fue.

El padre de Todd abrazó al niño y prometió mejorar y de ser el caso, buscar tratamiento para alejar al monstruo en que se había convertido.

Esta historia fue publicada en español en formato comic grapa formato tabloide por Carvajal S.A. Publicaciones de Colombia para Latinoamérica en 1980. Imagen cortesía de colección privada.

Como dato especial, hay que indicar que de Carvajal S.A., llegaron al menos dos publicaciones tamaño tabloide (la de Hulk reseñada aquí y una de Spiderman equivalente a dos números de Peter Parker Spectacular Spiderman) y dos en formato tomo (1 de Hulk correspondiente a números de Tales to Astonish y 1 de Spiderman correspondiente a los primeros números de Peter Parker Spectacular Spiderman y de Marvel Team Up).

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