A la luz de los años transcurridos, resulta difícil creer que la aparición de un personaje en una revista de historietas en la que nadie creía, tuviera hasta el día de hoy las repercusiones que tuvo la presentación de aquel a quien el género heroico le debe el calificativo de “súper”: Superman.
Apenas unos años atrás, un par de jovencitos, Jerome “Jerry” Siegel y Joe Shuster, habían presentado en un fanzine de ciencia ficción, una historia titulada “El reino de Superman”, donde un científico loco, calvo para más señas, trataba de conquistar al mundo.
No tardaron sus autores en modificar al personaje, hasta darle las características que ahora conocemos, aunque sus orígenes y su infancia no quedaran al principio del todo claros y sus poderes fueran mucho menores a los que luego ostentó en el cómic. Así por ejemplo, no volaba, sino que daba grandes saltos, de donde proviene la frase “capaz de saltar el edificio más alto de un solo impulso”.
Así, ambos jóvenes empezaron un peregrinar de varios años para intentar vender la idea a alguna editorial, siendo siempre rechazados, porque la idea de un personaje con tales poderes sencillamente no vendía. Fue, sin embargo, el trabajo de Siegel y Shuster en la actual DC con otros personajes de su autoría, casi olvidados, como el Dr. Occult o el Detective Slam Bradley; así como la aparición del primer héroe enmascarado (quien también sería de paso el primero en lucir un traje pegado al cuerpo), The Phantom, de Lee Falk, la que finalmente dio paso a la aparición de Superman.
El detalle que hay que destacar, es que en el “Action Comics” # 1 de Junio de 1938, Superman aparecía apenas en unas pocas páginas; sin embargo, fue tal la acogida, que el público empezó a pedir más y al poco tiempo ya tendría una revista con título propio, “Superman” y su presencia se iría asentando en ambas.




Además, se transmitía una radionovela en la que el actor “Bud” Collier hacía el doble papel de Clark Kent/Superman. Fue allí, curiosamente, y no en el cómic, donde harían su primera aparición uno de los principales personajes de apoyo y un elemento clave en la existencia del personaje: Jimmy Olsen y la Kryptonita. El caso es que en el cómic, existía un asistente u “office-boy” en el Daily Planet; pero, se desconocía su nombre, que lo recibiría justo en la radionovela. En cuanto a la kryptonita, el caso es que un día Collier enfermó; y, como entonces no había las técnicas de grabación de hoy en día, a los productores se les ocurrió contar una historia sobre la existencia de un mineral capaz de ocasionar gran daño al héroe y pusieron a alguien a emitir gemidos de dolor a lo largo de dicho capítulo.

Superman no solo que sobrevivió, sino que además vinieron luego nuevas adaptaciones a la pantalla, como los seriales interpretados por Kirk Allyn o el programa de TV protagonizado por el recordado George Reeves, hasta su consagración en el cine con el mejor de todos los Superman: Christopher Reeve, aquel que nos enseñó que el hombre podía volar.


Para esa época, la continuidad no era algo que se respetara y generalmente, las historias, a más de ser cortas, casi nunca tenían relación la una con la otra y lo que ocurría en una historia, difícilmente tenía repercusión en otra. Así, por ejemplo, en una historia veíamos a Superman casado con Lois Lane y con hijos (superhijos, de hecho) y a la siguiente, era de nuevo soltero y Lois le hacía la vida imposible. Con la aparición de Superboy, sin embargo, y contrariando aún más a la lógica de la continuidad, en la serie de Superboy llegaron a presentarse personajes como Lois Lane, Aquaman, Hal Jordan (Green Lantern), Green Arrow, Bruce Wayne o Barbara Gordon, a quienes se entendía Superman solo conoció una vez adulto. Según una de estas historias, Superboy habría convencido a Bruce Wayne de convertirse en justiciero y no en verdugo de los criminales, como llegó a plantearse en dicha aventura.


Otro hecho a destacar es que inicialmente, tanto Superman como Batman, no eran bien vistos por la ley, considerándose ilegales sus actividades, por lo que más de una vez fueron perseguidos por la policía que llegó incluso a dispararles. Tiempo después, sin embargo, a los héroes disfrazados se les concedería un status de “alguaciles u oficiales de la ley”. Otro aspecto era la rudeza del héroe al tratar con los delincuentes.
Algunos de estos hechos debieron modificarse con la creación del Comics Code Authority, que obligaba a que todo el contenido de los comics por publicar, debían pasar por la revisión de la autoridad designada para el efecto. Se prohibía la violencia, las malas palabras y ciertas palabras del vocabulario; no se podía hablar de sexo, ni de drogas, ni de prostitución, ni tocar temas raciales. Comic que no cumplía con la regulación, sencillamente no se publicaba.
Esto último empezó a cambiar, luego de la histórica “saga de la droga” en Amazing Spiderman o del comic de Green Lantern / Green Arrow de Denny O’Neil y Neal Adams, que se atrevieron a publicar historias que iban más allá del Código, lo que llevaría a su flexibilización, esto a inicios de la década del 70.
Lo anterior llevaría a ver un Superman más humano, más preocupado por los efectos de su intervención en el destino de la humanidad y de su relación con Lois Lane y su antiguo amor Lana Lang; pero, aún excesivamente poderoso, lo cual era una queja constante de muchos. Y es que ante un ser capaz de mover un planeta solo con un dedo, o de moverse a la velocidad de la luz o más y que podía viajar por el espacio indefinidamente tan solo con tomar apenas una bocanada de aire, ¿quién podría enfrentarse?
Estos aspectos, serían considerados por el guionista y dibujante John Byrne, quien recibió el encargo de redefinir a Superman luego de los eventos de las “Crisis en las Tierras Infinitas”, planteando una vuelta a los orígenes del personaje: un Superman menos poderoso, que va desarrollando sus poderes a partir de su adolescencia, por lo cual Superboy jamás existió, y que nuevamente era el único sobreviviente de Krypton, con un Clark Kent valeroso y decidido, al estilo de George Reeves; una Lois Lane agresiva y dedicada a su trabajo como reportera, sin permitir que su pasión por el héroe obstaculizara su carrera. Y para complementar, un Lex Luthor que ya no era un científico loco, sino un multimillonario frío y calculador, un verdadero “rey del crimen” cuyos tentáculos se extendían por toda Metrópolis e inclusive por todo el mundo.
¿Y porqué el odio de Luthor hacia Superman? Ya no era la clásica explicación de que Luthor culpaba a Superboy por la pérdida de su cabello en un accidente de laboratorio, sino que Superman se había atrevido no solo a negarse a ser parte de su nómina de empleados, sino también a osar arrestarlo por orden del Alcalde de Metrópolis, dada su supuesta implicación en una crisis de rehenes en un barco de su propiedad.
Además, Luthor no comprendía el porqué un hombre con el poder de Superman se dedicara a servir a la humanidad en vez de conquistarla, como él sí lo habría hecho. De hecho, una científica colaboradora de Luthor había llegado a descubrir que Clark Kent era Superman y compartió este hallazgo con su jefe, quien se negó a aceptar este hecho, dado que para él era inconcebible, asimismo, que un ser de tanto poder se escondiese tras la mascarada de un tipo insignificante como Kent.
Otros hechos resultantes de la renovación iniciada por John Byrne, fueron el compromiso y posterior matrimonio de Clark Kent (ya no Superman, como se contaba en las historias de antaño) y Lois Lane y la tan comentada muerte de Superman. Hoy en día, aún se analizan las posibles repercusiones del primero de estos hechos, especialmente la factibilidad de tener descendencia y las implicaciones que un embarazo pudiese tener para Lois, si es que acaso los genes kryptonianos fuesen compatibles con los terrícolas. Ya Luthor, mientras alardeaba del nacimiento de su hija Lena, le manifestó una vez a Superman que para entonces se había convertido en un ser de energía en 1997, que había hecho analizar el ADN kryptoniano y que era un hecho que este no era compatible con el terrestre, así que su raza se extinguía definitivamente con él.
En cuanto a la muerte de Superman, mucho se ha especulado al respecto de que fue una movida estrictamente comercial, para “atraer al público a una colección en declive”, si bien dio paso a la aparición de nuevos personajes como fueron los 4 Superman “impostores”. Es posible pensar que si la historia resultaba, Superman habría sido reemplazado por uno de estos personajes, algunos de los cuales tuvieron aceptación como el nuevo Superboy y Steel. En todo caso, ya DC había dado muestras de que podía atreverse a matar a sus personajes, cuando en “Crisis en las Tierras Infinitas”, murieron Barry Allen (el Flash de la Silver Age) y Supergirl (Kara, la prima de Kal-El). El público pensaba que estas muertes eran un truco momentáneo; pero, esta situación se mantuvo hasta su regreso como consecuencia de las implicaciones de la Crisis Infinita y la Crisis Final, dando, sin embargo, la oportunidad con su ausencia, de emerger a personajes como Wally West (el sobrino de Barry, quien asumió el manto de Flash y se hizo de un nombre y prestigio propios) y de Matrix (la Supergirl creada por el Lex Luthor de una dimensión paralela en base al ADN de la Lana Lang de esa realidad, que luego se fusionaría con el cuerpo de una joven suicida llamada Linda Danvers).


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